No todo es innovación y cambio

Para formar profesionales reflexivos, debemos tener en cuenta tres dimensiones:

  1. la capacidad de reflexionar sobre su práctica profesional,
  2. la capacidad de reflexionar sobre sí mismos en el contexto de su práctica profesional, y
  3. la capacidad de reflexionar sobre su práctica profesional en el contexto de su sociedad.

Y esto significa una visión amplia de la reflexión, que incluye

  • qué se piensa,
  • sobre qué se piensa,
  • cómo se piensa y
  • desde donde se piensa.

Y en este proceso es clave incorporar las humanidades en la formación de profesionales. No como complemento o decoración, sino como un camino de acceso privilegiado a la comprensión del propio lugar en el mundo.

Por eso la sumisión a la innovación y el cambio como valores absolutos arrastra en muchas personas la mentalidad de que no hay nada relevante que se pueda aprender o considerar de las grandes producciones canónicas de la humanidad

via Josep M. Lozano.

Un libro no sirve sólo para leer

Mucho se equivocan (…) quienes afirman que una tableta electrónica borrará el libro de papel de las necesidades humanas. Porque un libro no sirve sólo para leer.

Sirve también para que su peso tranquilice las manos lectoras, para subrayar y ajar sus páginas con el uso, para regalar el ejemplar leído a personas a las que quieres. Para ver amarillear sus páginas con los años sobre los viejos subrayados que hiciste cuando eras distinto a quien ahora eres. Para decorar -no hay cuadro ni objeto comparable en belleza- una habitación o una casa. Para amueblar una vida.

Bien dicho, Arturo.

El futuro y la ilusión

Dice el maestro:

“La vida es una serie de colisiones con el futuro; no es una suma de lo que hemos sido, sino de lo que anhelamos ser.” (José Ortega y Gasset)

Responde el discípulo:

Lo que más puede descubrir a nuestros propios ojos quién somos verdaderamente, es decir, quién pretendemos ser últimamente, es el balance insobornable de nuestra ilusión. ¿En qué tenemos puestas nuestras ilusiones, y con qué fuerza? ¿Qué empresa o quehacer llena nuestra vida y nos hace sentir que por un momento somos nosotros mismos? ¿Qué presencia orienta nuestra expectativa, qué anticipación nos polariza, tensa el arco de nuestra proyección, se convierte en el blanco involuntario e irremediable de ella?

via guiller.

¿Qué es una lectura significativa?

Lectura significativa: la que tiene auténtico significado para el lector.

Esto no es gratuito o casi tautológico. Estamos rodeados de textos que producen lecturas de poca significación personal, textos poco relevantes para el crecimiento del hombre o la mujer. Buscamos sentido para vivir, porque si no, la vida se hace insoportable.

Una lectura significativa puede alumbrar un problema, despejar una bruma personal, pero al mismo tiempo nos hace más conscientes de la complejidad de lo humano y de su riqueza. Y en el plano moral, esto debería hacernos más humildes.

La lectura del esteta, el que evita lo significativo, porque no se deja interpelar personalmente por el texto, es una lectura fallida. Aunque se trate de un gran texto.

via Mil lecturas, una vida.

Nunca más acompañados, ni más solos

¿A cuánta gente estamos dejando de conocer ahora que tenemos a todo el mundo al alcance de un clic? Nunca hemos estado más conectados, y desconectados. Nunca hemos tenido más amigos, y menos. Nunca hemos sabido de tantas personas, tan poco.

En el mundo virtual que he creado soy simpático, me lo paso en grande, viajo a lugares fascinantes y tengo cientos de amigos a quienes al parecer gusta lo que hago, quizá porque ya no tienen que hacer el esfuerzo de decírmelo. Basta con un clic.

Internet nos permite presentar una versión mejorada de nosotros mismos. La cuidamos cada día, la exponemos en el escaparate virtual y esperamos que se paren a admirarla. ¿Por qué arriesgarse a ponerla bajo la prueba del contacto directo y real?

Nunca estuvimos más acompañados. Ni más solos.

via davidjimenezblog.

García-Noblejas: “La comunicación no debe ser histérica”

Promuevo que la comunicación no sea histérica, ni repentina, ni de instintos. Hoy tenemos asociado el sonido de la llegada de un mensaje a través de cualquiera de los nuevos dispositivos con la inmediatez y esto es una esclavitud. Los esclavos son los que hoy no pueden prescindir de la red, del ordenador, de las llamadas, etc. Los señores de sí mismos son capaces de desconectarse. Esto es lo que llamo lentitud Slow Communication, no estar acelerado.

Por ejemplo, si estas con una persona pensando en lo que va a pasar después, entonces no estás con la persona. La comunicación debe respetar el presente de las personas.

Tengo un día a la semana que no uso la red. Si quiero leer, anulo el correo, el teléfono y me desconecto. 24 horas a la semana sin estar en contacto con la red es muy saludable. Algunos sienten que no pueden estar desconectados y el efecto carencia es muy parecido al del fumador empedernido. Eso es lo malo y es de lo que conviene saber gobernar. Prefiero ser un protagonista de mi propia vida que ser un reaccionario de acuerdo a las motivaciones externas.

via U de los Andes.